jueves, marzo 06, 2008

Aquí termina todo



A todas partes
vamos a no volver.
Estamos por vez última
en dondequiera.
José Emilio Pacheco

Horas. Estoy sólo algunas horas de partir. Sin darme cuenta mi vida se ha convertido en una permanente despedida. Ayer después de ir, al fin, a recoger mis cosas, sentí cómo perdí de pronto el suelo. Alguien, ajeno a mi, había decidido que ahí terminaba todo y para avisarme me envió un temblor. Tuve que regresar al hotel y recostarme mientras pasaba todo. Lo supe en mitad del sueño. Aquí termina todo. Me lo dijo una edecán que anunciaba en el televisión un extraño producto. Aquí termina todo. Lo supe porque me duelen terriblemente las piernas, me duele cada paso, cada flexión, pero no dejo de caminar, de subir y bajar escalones, de respirar cada aroma de cada rincón, quiero llevarme todo, quiero llevarme a Xalapa en todos los sentidos. Porque aquí termina todo. Me lo dijo un extraño que quería dibujar mi rostro. Los supe mientras hacía las maletas y lloraba, de cansancio, de desesperación, de desconsuelo. Me lo dijo este sol que pinta de colores brillantes las casas que ayer estaban sumergidas en la neblina. Aquí acabó todo. Me lo dijo la madrugada a través de una voz ronca y lejana. Aquí acabó todo, todo. Lo único que queda son nuevas ciudades por conquistar.

miércoles, marzo 05, 2008

Encuentro una parte de mí en cada rincón iii


1.Todos los ojos miran unos ojos que no miran…



2.Yo miraba todos los ojos sin saber que unos ojos me miraban a mí.



3.Qué cosas piensas que siempre tienes esa sonrisa que me llenó de calor mientras --entre la niebla-- buscábamos un pueblo oculto en la montaña.


4.Debiste venir conmigo. Debiste venir para darme a probar el sabor a sal de tus palabras. Debiste venir para escucharte con los ojos bien abiertos. Debiste venir para no soñar con la publicidad de la televisión que dejo prendida para ahuyentar el silencio. Debiste venir y no tener que prender el altavoz del teléfono para llenar con tu voz– de madrugada, en tu cumpleaños—las habitaciones de todos los hoteles. Debiste venir para obedecerte despacio cuando –a contraluz—me pidieras que me quitara el vestido. Debiste venir para enredarme primero con tu bufanda y luego en tu cuerpo. Debiste venir para no tener que preguntarme durante todo el día y toda la noche ¿por qué yo? o, mejor dicho, ¿por qué yo no? Insisto. Debiste venir conmigo. Para que nunca supiera que eres un sueño más que lejano. Debiste venía conmigo para sentarnos al borde de un precipicio y lanzarnos los dos al abismo. Eso tenemos en común: yo deseo el vuelo, tú la caída.

martes, marzo 04, 2008

Encuentro una parte de mì en cada rincón ii (notas sueltas)



1. Bajo la lluvia de Veracruz. Ahí, frente al mismo faro, despedacé los recuerdos y me deshice de los restos de amor que quedaban.

2. Claro que me acordé de ti al pasar por Coatepec. Recordé que volveríamos para casarnos. Y aunque ayer volví sola (y el resto de la historia ya lo sabemos) vi todo como si fuera parte de un tiempo muy lejano. Muy lindo y doloroso, pero pasado, al fin...

3. Sola, en medio del calor húmedo de la selva, del silencio verde de la selva, perdida, fui guiada por el sonido de una cascada.

4. Xalpa de noche: el aire me pega de golpe en la cara: un recorrido turístico por Xalapa, en moto.

5. Con qué fuerza me pediste que no me fuera.

domingo, marzo 02, 2008

Encuentro una parte de mí en cada rincón I

Encuentro una parte de mí en cada rincón de cada calle… Voy metiéndome entre la gente, paso desapercibida. Me pierdo y me vuelvo a encontrar. Me encantan los balcones de las casas, las macetas, sus colores vivos, los callejones. Me tengo que llevar de regreso esa ligereza al caminar, la felicidad que me da volver a respirar este aire, la tranquilidad y la paz que siento cada vez que piso estas calles, pero sobre todo la fuerza de no darme por vencida y subir –de un solo golpe-- hasta el último escalón…

martes, febrero 26, 2008

Volver


"pero el viajero que huye,

tarde o temprano detiene su andar"



Y que me voy a Xalapa. Sensación agridulce. Miedo y euforia. Dispuesta a dejarme sorprender. Voy a recoger la parte de mi que dejé con la promesa de que volvería. Ya les contaré los hallazgos.

lunes, marzo 12, 2007

La tierra del híkuri


Una escapadita del mundo no le hace daño a nadie.

Amanecer en Real de Catorce, cargarse de energía, caminar, ponerse al sol y regresar con las ventanillas abiertas, sintiendo el aire en la cara.

miércoles, noviembre 01, 2006

Conquistando ciudades



Los fugitivos del deber, no tienen más amor que el que han perdido
Joaquín Sabina

No estoy, me fui a ver a Joaquín Sabina y a conquistar Durango…

Atte.
La mariposa viajera