lunes, junio 23, 2008

De 'El cielo Protector'

'vivía en un mundo iluminado por la luz distante de un posible milagro'

martes, junio 17, 2008

De una extraña manera

...la paz y la felicidad se han reunido en tus brazos

miércoles, mayo 21, 2008

milagro

En espera del milagro

del amor
de la esperanza
de la justicia
de Dios
del destino
de todos los santos
de la casualidad

...de quién sea, no importa, pero que llegue a tiempo.

lunes, mayo 05, 2008

Notitas cursis sobre la palabra con E (tercera parte)

Para Christian,
así, con todas sus letras

I
Que alguien corte los hilos invisibles que manejan mi vida de títere, que alguien los corte porque se empeñan en dejar inconclusas todas mis historias... Que alguien me diga dónde está la pieza que falta en mi rompecabezas, porque la he buscado en todos lados y he recorrido todos los caminos sin encontrarla.
II
Cambio todas mis historias por una sola, la más bella, la más buena, la verdadera.
Cambio todos mis pasados y todos mis futuros por su presente.
La vida a cambio de verme caminar --aunque sea por última vez-- por ese puente.
Cambio todos los labios por su beso, todos los sueños por un presente verdadero.
Cambio todos mis desierto por la arena de su mar, todos las palabras por las nueve letras de su nombre, todas las manos por su mano en la mía.
Cambio todos mis finales... por uno solo de sus principios.

domingo, mayo 04, 2008

Otra vez otra vez otra vez otra vez otra vez otra vez otra vez otra vez otra vez otra vez otra vez otra vez otra otra vez otra vez otra vez otra vez otra vez otra vez otra vez otra vez otra vez otra vez otra vez otra vez otra otra vez otra vez otra vez otra vez otra vez otra vez otra vez otra vez otra vez otra vez otra vez otra vez otra otra vez otra vez otra vez otra vez otra vez otra vez otra vez otra vez otra vez otra vez otra vez otra vez otra otra vez

viernes, mayo 02, 2008

¿Discernir?


Que si soy periodista, que si soy escritora... quién sabe. Finalmente, todo se resume en una acción: contar historias.

domingo, abril 27, 2008

Notitas cursis sobre la palabra con E (Parte dos)

I
Entre la arena de mi desierto y la arena de tu mar, ya no sabemos cuál es cuál.
II
Vaya manera de reconocer los límites y aferrarse tiernamente a las líneas divisorias.
III
Mis mariposas andan vueltas locas: vuelan alrededor de mí, en mi habitación (y en la otra), en las calles, entre la lluvia, en el hospital y en el café. Siguen mis pasos, dejan su rastro por todas partes, van y vienen, suben, bajan, saltan de un lado a otro eufóricas. Se meten entre mis palabras, en los huecos, ocupan los silencios, los espacios en blanco. Y de revolotear tanto entorno a él, se han llenado de su aroma.
IV
Llegaste anunciando la lluvia del verano: "dejándote caer despacio y luego en aguacero" (Gioconda Belli)
V
Hoy ya no soy el puente, hoy soy yo la que lo cruza...
VI
'Toco tu boca, con un dedo toco el borde de tu boca, voy dibujándola como si saliera de mi mano, como si por primera vez tu boca se entreabriera, y me basta cerrar los ojos para deshacerlo todo y recomenzar...' (Julio Cortázar)

jueves, abril 24, 2008

Texto con dedicatoria

Para G, en estos días

Si hay una persona que sabe volar, sin y con rumbo, con alas o sin ellas, es G. En sus ojos (ojos de los antiguos abuelos) conocí la libertad, la ligereza de los pies y la fuerza de las alas.
Llegaba a la oficina en la que, en ese entonces, trabajaba. Se sentaba en cuclillas, ponía sus manos sobre el escritorio, y sobre éstas la barbilla, me miraba fijamente con esos ojos llenos de brillo, me escuchaba atentamente, cualquier cosa ameritaba toda su atención, mientras, dentro de su cabeza, saltaban por todos lados miles de preguntas a las que inmediatamente les daba una respuesta y luego soltaba unas cuentas frases atinadas, acordes, mientras me escuchaba.
Después nos hicimos cómplices y él me miraba de lejos, siempre con brillo, mientras un buen amigo leí versos de Pessoa en portugués o cuando yo seleccionaba algunas canciones de Silvio de fondo, mientras comíamos.
En esas oficinas ideamos miles de planes, nos cargamos de fuerzas para iniciar una lucha que nunca termina. Escuchamos pláticas de adultos borrachos y atravesamos las noches del centro, siempre volando.
Volamos en las calles del DF. Volamos entre la euforia de la gente. Sentados fuera de Bellas Artes, mientras platicamos -volando- con esa niña, Perla, que volando iba de un lado a otro tratando de vender sus rosas. Volando cruzamos el Zócalo y volamos alto en el camino de regreso. Volamos viendo el amanecer y nos dejamos caer al precipicio "con la seguridad de que nunca caeríamos al suelo".
Volamos en las charlas de madrugada, volando nos hicimos compañía. Volando siempre estuvimos cerca. Volando escribimos. Volando tomamos café. Volando, siempre volando...