lunes, mayo 28, 2007

Entre fantasmas

Sin querer, quizá, lo elegido todo así. He decidido vivir entre fantasmas que vienen a susurrarme sus historias al oído. He decidido vivir entre recuerdos, entre nombres tallados en una cripta, entre actas de defunciones, en la mente de una niña que vive en un pueblo en medio del desierto y que todo le impresiona.

He decidido vivir entre los cabellos blancos de mi abuela (cada uno contiene una historia), entre las pisadas de la gente en las calles (imaginando su destino), entre sonidos de ferrocarril y las cruces que enmarcan su camino.

Pero también decidí vivir entre otros fantasmas, entre nombres que desconozco, entre personas que se ocultan tras un anonimato que nunca entenderé, entre palabras que no voy a descubrir, entre historias que nunca conoceré completas, entre cariños incomprendidos, entre pasados que lastiman, entre apariciones furtivas, entre extrañas compañías, entre complicidades, entre las miradas que lo ven desde no sé qué distancia, entre nombres que me son familiares y que no.

He decidido vivir entre fantasmas y vivo, quizá, gracias a ellos...

3 Comments:

Anónimo said...

Decidiste vivir entre libros, donde tienes diálogo continuo con miles de fantasmas.
Me gustó mucho este textoooo!

cr.

RomáN said...

"He decidido vivir entre fantasmas y vivo, quizá, gracias a ellos..."

Una hermosa -y verdadera- frase que cierra con broche de oro este bello fragmento de ¿tus crónicas de muertes en ferrocarril? (¿esta es la continuación del post anterior?).

No sé si lo sepas pero tus letras dicen más de lo que cuentan, dicen más que sólo esa convivencia con fantasmas, pues en realidad expresan algo más profundo, más indeleble: el poder de los recuerdos y su luz que, de tanto en tanto, iluminan el presente -y tal vez el futuro-.

Me ha gustado mucho tu texto y me quedo con una de las partes que me ha parecido más bella -y que me ha hecho identificarme-:

"He decidido vivir entre los cabellos blancos de mi abuela (cada uno contiene una historia), entre las pisadas de la gente en las calles (imaginando su destino), entre sonidos de ferrocarril y las cruces que enmarcan su camino."

Abrazos puesn desde el sur -con calor de cuarenta grados- para el norte!! :)

Cyn said...

Cr:sin querer lo descubrí, gracias por recordármelo

Román: muchas, muchas gracias por tus comentarios sempre tan alentadores, abrazos y saludos, casi casi con los mismos cuarenta grados.